
El estadio ‘Monumental’ estará repleto de público el domingo para el partido entre el River Plate y el Boca Juniors, aunque la actualidad de ambos no sea la mejor en un torneo Apertura 2009 argentino que los tiene lejos de los puestos de vanguardia.
Los dos equipos más populares del país han sufrido varios tropiezos en el comienzo de la temporada 2009-2010 y al llegar a la mitad de la competición afrontan este partido en situaciones poco felices pero con la convicción de que, con un triunfo, muchos despojos podrían ir a parar debajo la de alfombra.
De esta manera, el denominado “clásico de los clásicos” se reinventa otra vez, como si se disputara por un título; atrae, contagia, moviliza y vende boletos como pan caliente.
El Boca Juniors era un volcán hace pocas semanas y a punto estuvo de quedarse sin entrenador por un conato de renuncia de Alfio Basile, pero ganó tres partidos consecutivos y ha quedado en condiciones de mezclarse en el grupo de equipos que aspiran al título si mantiene la línea.
En el River Plate, en cambio, la crisis es delicada porque hace siete jornadas que no gana (cuatro derrotas y tres empates), está a dos puntos del último puesto en la clasificación y en las nueve jornadas del torneo sólo ha marcado igual cantidad de goles contra 15 encajados.
Se ha impuesto entonces el tópico de que se trata de un clásico devaluado, rótulo que el entrenador riverplatense Leonardo Astrada rechazó hoy cuando ofreció una rueda de prensa y dijo que de ser así no hubieran asistido tantos periodistas a la cita con él y no se venderían tantos boletos como se venden, al punto de que ya ha comenzado la reventa.
Para Astrada, que dirige al River Plate desde hace dos semanas tras la dimisión de Néstor Gososito, no son de importancia los antecedentes inmediatos de ambos equipos y afirma que está “tranquilo” porque tiene la sensación de que su equipo “jugará un gran partido”.
Astrada, un histórico del River con un palmarés de trece títulos ganados como futbolista y uno como entrenador en 2004, dijo que “en este momento el triunfo puede ser muy importante para el equipo ahora mismo y para lo que vendrá”.
Juan Román Riquelme, la estrella boquense, recordó que ha jugado el clásico español entre Barcelona y Real Madrid con el equipo azulgrana, pero aseguró que el River-Boca “es lo máximo”.
La historia indica que Riquelme jugó el clásico argentino por primera vez el 25 de octubre de 1997 en el ‘Monumental’, que ganó el Boca Juniors por 1-2, y que salió al campo en la segunda parte en sustitución de Diego Maradona, que se retiró ese día.
“Yo veo mucho fútbol y River ha tenido buenos momentos y debemos estar atentos: ha creado mucho y no ha marcado tanto”, comentó Riquelme.
El partido de domingo tendrá un condimento extra debido a que el máximo goleador en activo de Argentina, Martín Palermo, jugará con la nariz fracturada y deberá utilizar una máscara para protegerse.
El estadio ‘Monumental’ estará repleto de público el domingo para el partido entre el River Plate y el Boca Juniors, aunque la actualidad de ambos no sea la mejor en un torneo Apertura 2009 argentino que los tiene lejos de los puestos de vanguardia.
Los dos equipos más populares del país han sufrido varios tropiezos en el comienzo de la temporada 2009-2010 y al llegar a la mitad de la competición afrontan este partido en situaciones poco felices pero con la convicción de que, con un triunfo, muchos despojos podrían ir a parar debajo la de alfombra.
De esta manera, el denominado “clásico de los clásicos” se reinventa otra vez, como si se disputara por un título; atrae, contagia, moviliza y vende boletos como pan caliente.
El Boca Juniors era un volcán hace pocas semanas y a punto estuvo de quedarse sin entrenador por un conato de renuncia de Alfio Basile, pero ganó tres partidos consecutivos y ha quedado en condiciones de mezclarse en el grupo de equipos que aspiran al título si mantiene la línea.
En el River Plate, en cambio, la crisis es delicada porque hace siete jornadas que no gana (cuatro derrotas y tres empates), está a dos puntos del último puesto en la clasificación y en las nueve jornadas del torneo sólo ha marcado igual cantidad de goles contra 15 encajados.
Se ha impuesto entonces el tópico de que se trata de un clásico devaluado, rótulo que el entrenador riverplatense Leonardo Astrada rechazó hoy cuando ofreció una rueda de prensa y dijo que de ser así no hubieran asistido tantos periodistas a la cita con él y no se venderían tantos boletos como se venden, al punto de que ya ha comenzado la reventa.
Para Astrada, que dirige al River Plate desde hace dos semanas tras la dimisión de Néstor Gososito, no son de importancia los antecedentes inmediatos de ambos equipos y afirma que está “tranquilo” porque tiene la sensación de que su equipo “jugará un gran partido”.
Astrada, un histórico del River con un palmarés de trece títulos ganados como futbolista y uno como entrenador en 2004, dijo que “en este momento el triunfo puede ser muy importante para el equipo ahora mismo y para lo que vendrá”.
Juan Román Riquelme, la estrella boquense, recordó que ha jugado el clásico español entre Barcelona y Real Madrid con el equipo azulgrana, pero aseguró que el River-Boca “es lo máximo”.
La historia indica que Riquelme jugó el clásico argentino por primera vez el 25 de octubre de 1997 en el ‘Monumental’, que ganó el Boca Juniors por 1-2, y que salió al campo en la segunda parte en sustitución de Diego Maradona, que se retiró ese día.
“Yo veo mucho fútbol y River ha tenido buenos momentos y debemos estar atentos: ha creado mucho y no ha marcado tanto”, comentó Riquelme.
El partido de domingo tendrá un condimento extra debido a que el máximo goleador en activo de Argentina, Martín Palermo, jugará con la nariz fracturada y deberá utilizar una máscara para protegerse.
Probables alineaciones:
RIVER: Daniel Vega, Paulo Ferrari, Gustavo Cabral, Nicolás Sánchez, Cristian Villagra, Nicolás Domingo (Diego Barrado), Matías Almeyda, Matías Abelairas (Diego Buonanotte, Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y Cristian Fabbiani.
BOCA: Roberto Abbondanzieri, Hugo Ibarra, Julio Cáceres, Gabriel Paletta, Fabián Monzón, Sebastián Battaglia, Ariel Rosada, Federico Insúa, Juan Román Riquelme, Nicolás Gaitán y Martín Palermo.
Arbitro: Saúl Laverni.
Hora: 14:30 hs
Cancha: River